El primer día de clase de análisis de la comunicación fue muy
interesante y un poco inesperado, me di cuenta de que conocía a la mayoría de
mis compañeros pues casi todos estamos en sexto semestre de Comunicación Social
y Periodismo. Tiempo después, más aproximadamente a las nueve y quince de la mañana
entró el profesor Juan Sebastián Cobos Munevar el cual utiliza gafas, tiene
barba y quien me había dictado etnografía virtual en tercer semestre; para
familiarizarnos más con él nos contó que trabaja en la Universidad Javeriana y
que esta no era la única asignatura en nuestra universidad de la cual era
profesor.
Para conocernos mejor, el profesor Juan Sebastián decidió hacer
una actividad en la cual debíamos dibujar algún objeto inanimado el cual nos
representara y entregárselo, después él repartiría los dibujos en el salón de
tal manera que cada quien tuviera un dibujo distinto al realizado por sí mismo;
por medio de este dibujo se debería definir la personalidad de quien lo realizó
sin conocer su identidad. Todo este ejercicio estaba relacionado con la
grafología.
Según la RAE la grafología es “El arte que pretende averiguar,
por las particularidades de la letra. Cualidades psicológicas de quien la
escribe” para llevar a cabo una grafología bien realizada se deben tener en
cuenta ciertos elementos que podrían interferir en un buen resultado; es
aconsejable según Inés López Doriga en su escrito Cuadernillo de grafología ideas para interpretar la letra que este tipo
de análisis se lleve a cabo en una hoja blanca, que la persona escriba en una
posición normal, escribiendo con un bolígrafo, preferiblemente escribiendo una
carta con su idioma habitual.
Al principio, cuando nos pusieron este trabajo era un poco complicado
elegir uno de tantos objetos con los cuales nos sentimos identificados, pero al
parecer no para muchos lo fue algunos eligieron una cerveza, otros bolsos de
marca, algunos y al parecer varios se veían muy identificados con la música; a mí personalmente me toco descifrar el dibujo
de un violín con varias notas musicales, lo primero que se me vino a la mente
fue que a la persona le gustaba la música y tocaba este instrumento, pero
cuando le puse atención a los trazos me di cuenta lo fuerte que había apoyado
el lapicero en la hoja esto significaba un temperamento muy elevado, esta
observación la había aprendido en la clase de etnografía virtual hace algunos
semestres.
En este ejercicio había objetos muy interesantes y varios
repetidos como: libros, aviones, instrumentos, notas musicales, entre otros. Varias
de las descripciones acertaban con la personalidad de la persona, para
complementar el profesor algunas veces deducía por la ubicación de los dibujos
como era la persona, por ejemplo, si los dibujos estaban ubicados en el lado
izquierdo de la hoja o señalaban el lado izquierdo de la hoja como los aviones
esto quería decir que la persona era muy unida a su familia o al pasado. El
profesor Juan Sebastián también nos contó con respecto a si la letra de la
persona es pequeña quiere decir que es alguien muy poco expresivo en cambio si
la letra es grande significa que es alguien al cual le gusta hablar y es muy
abierto. En el caso de la persona que me analizó su letra es mediana con menos
adornos eso quiere decir que busca más la acción a través de la intuición, por
el tamaño de la letra se puede concluir que, aunque no es una persona retraída
ni introvertida, tampoco es la persona más sociable y abierta para comunicarse
con los demás.
Junto con la interpretación de los dibujos el profesor Juan
Sebastián nos contó una anécdota en la cual es nos decía que hace algún tiempo
su papá quería que el entrara a la fuerza aérea entonces él se presentó y paso
todos los exámenes; como última prueba le hicieron un examen con una psicóloga
en el cual tenía que dibujar como se veía el en unos años dentro de la fuerza
aérea y pues él dibujó unos avioncitos, él con su uniforme, el paisaje, etc.
Cuando le presento el dibujo a la psicóloga ella le dijo que él no entraba a la
fuerza aérea porque él no estaba ahí por gusto sino porque sus papás lo habían
obligado muy sorprendido el profesor le pregunto que como lo sabía y resulta
que involuntariamente el profesor Juan Sebastián había hecho el dibujo con la
cara triste, de esta manera ella se dio cuenta.
Con respecto a las descripciones fueron muy interesantes, porque
la mayoría si acertaron en ciertos aspectos de la personalidad de nuestros
compañeros, como aquellas personas que dibujaron libros decían que eran
personas a las cuales les gustaba leer, adquirir conocimiento, personas
interesantes o aquellos que dibujaron aviones dedujeron que eran personas a las
que les gustaba viajar y tenían sueños, yo personalmente dibujé una maleta
porque siento que soy una persona en la cual se puede confiar y suele guardarse
muchas cosas, además soy muy reservada. La persona que me describió acertó en
la mayoría de las características escribió que soy una persona organizada,
responsable, a quien le gusta estudiar, reservada, sociable y muy familiar.
Después de leer algunas interpretaciones el profesor se centró
en especial en una hecha por una compañera, pues la persona a la que describió había
dibujado un control de video juego y según lo que escribió se podían ver los tres
tipos de comprensión lectora. Por ejemplo, una lectura literal con respecto al
dibujo era que le gustaban los video juegos ya que era algo muy explícito; una
lectura inferencial es más con respecto a algo que se deduce como que le
gustaba permanecer en casa y una lectura intertextual era que es alguien amable
porque ya está siendo relacionado con algo más allá.
Terminando el ejercicio que tomó gran parte de la clase, aunque
no alcanzamos a leer todos el profesor decidió
mostrarnos un trabajo de un chico de la Universidad Javeriana el cual tenía
unos errores de ortografía terribles en los cuales se notaba la falta de
lectura del estudiante, ya que tenía problemas con la s o la c también
confundía la v y la b entre otros sino me equivoco en el texto también había
una palabra que no recuerdo exactamente cuál era pero se veía vulgar en el
escrito porque no es una palabra para un ensayo universitario sino para algo
más cotidiano. El profesor nos mostró el cono del aprendizaje de Edgar Dale el
cual dice que después de dos semanas recordamos el diez por ciento de lo que
leemos, el veinte por ciento de lo que oímos, el treinta por ciento de lo que
vemos, el cincuenta por ciento de lo que vemos y oímos como una película, el
setenta por ciento de lo que decimos como participar en una charla o un debate
y el noventa por ciento de lo que decimos y hacemos, por ejemplo, hacer lo que
se quiere aprender. También, vimos la taxonomía de Bloom la cual mostraba las
habilidades de pensamiento de orden superior que son recordar, comprender,
aplicar, analizar, evaluar y crear, y esto en las carreras técnicas no se implementaba
todas y por eso eran técnicas.